El ajo negro no es una variedad de ajo. Es ajo blanco corriente —español, en nuestro caso— que se transforma despacio en cámara, a temperatura y humedad controladas, hasta que los dientes se vuelven negros, tiernos y dulces. No lleva nada más.
A qué sabe
Pierde por completo el picor del ajo crudo. Lo que queda es un dulzor profundo, con notas que recuerdan al regaliz y al vinagre balsámico, y una textura próxima a la del dátil. Se puede comer un diente solo, tal cual, y no se parece en nada a lo que uno espera de un ajo.
Cómo se usa en la cocina
- Sobre pan tostado. Machacado con un hilo de aceite de oliva y una pizca de sal en escamas. Es la forma más rápida de entender de qué va esto.
- En el sofrito. Dos dientes en un guiso de carne. Nadie sabrá qué has hecho distinto; solo que está mejor que otras veces.
- Con queso azul. El dulzor del ajo negro redondea la punta salada del azul. Es la combinación que mejor funciona de todas.
- En arroces. Tenemos la receta completa en risotto de ajo negro.
Viene listo para usar: se abre el bote y se cocina. No hay que pelarlo ni hidratarlo.
Qué lleva
Ingrediente único: dientes de ajo negro. Contiene sulfitos (≤ 10 mg/kg).
Información nutricional por 100 g: valor energético 210 kcal · grasas 0,74 g, de las cuales saturadas ≤ 0,1 g · hidratos de carbono 41,3 g, de los cuales azúcares 27,2 g · proteínas 9,62 g · sal ≤ 0,1 g.
Con esos valores, el ajo negro es un alimento de bajo contenido de grasa, de bajo contenido de grasas saturadas, de bajo contenido de sal y fuente de proteínas. Los azúcares que declara la tabla están presentes de forma natural: no se le añade azúcar.
Formatos
Tarrina de 100 g para probarlo, de 400 g para quien ya lo usa a diario y de 1 kg para cocina profesional. Están todos en nuestra tienda.
Y dentro de un queso
Nuestro queso Suculento lleva un 30 % de ajo negro sobre leche 100 % de cabra. El ajo negro le quita la arista al azul y lo hace comestible incluso para quien dice que el queso azul no le gusta.


